Mantener una piscina en óptimas condiciones es esencial para garantizar la seguridad y disfrutarla al máximo. Sigue estos pasos para que el agua de tu piscina siempre esté cristalina.
1. Limpieza diaria y semanal
- Retira hojas, insectos y otros residuos con un recogehojas.
- Aspira el fondo de la piscina al menos una vez por semana.
- Limpia los filtros para mantener la circulación del agua eficiente.
2. Control de los niveles químicos
- Cloro: Mantén el nivel entre 1 y 3 ppm para eliminar bacterias.
- pH: Asegúrate de que esté entre 7.2 y 7.6 para evitar irritaciones en la piel y ojos.
- Alcalinidad total: Controla que esté entre 80 y 120 ppm para estabilizar el pH.
3. Prevención de algas
- Usa alguicidas regularmente para evitar que se acumulen en las paredes o el agua.
- Cepilla las superficies de la piscina para eliminar posibles colonias de algas.
4. Mantén los equipos en buen estado
- Revisa el sistema de filtración y realiza mantenimientos preventivos.
- Verifica que la bomba funcione correctamente y sin ruidos extraños.
5. Cierre y apertura de temporada
- Si no usas la piscina en invierno, cúbrela con una lona especial para evitar acumulación de suciedad.
- Al inicio de la temporada, limpia y ajusta los niveles químicos antes de usarla.

